En la saga de los Kennedy ahora saben de dietética y nutrición
La administración Trump y su manera de actuar no tiene límites y desde su gobierno federal parece que quiere reducir la obesidad atacando las grandes cadenas de restaurantes, si bien ha empezado por quienes se ganan la vida y dan empleo, sirviendo bebidas con contenido de azúcar.
¿Puede el gobierno de la unión regular la cantidad de azúcar en F&B servidos en hostelería? Esta cuestión se ha planteado a raíz de que nada menos que un flamante miembro de la saga Kennedy, a la sazón secretario de Salud de EE. UU., Robert F. Kennedy Jr. , haya sugerido hace pocas semanas desde la web «Eat Real Food» , que Starbucks y Dunkin’ “deberían rendir cuentas por el alto contenido de azúcar en algunas de sus bebidas.”
El secretario Kennedy bravuconeó con que ambas marcas ofrecen a sus jóvenes clientes bebidas que superan los 115gr de azúcar por consumición, obteniendo como respuesta el silencio de las compañías aludidas. De hecho, en los menús board de Starbucks apenas hay alguno y p-ej el de contenido más elevado, el Frappuccino Venti Caramel Ribbon Crunch, sólo contiene 78 gramos de azúcar
Actualmente, el gobierno federal no regula la cantidad de azúcar que los restaurantes pueden usar en sus alimentos y bebidas. Sin embargo, algunos estados de la unión lo han intentado. Sería el caso de la ciudad de Nueva York donde entró en vigor el pasado otoño una norma que ahora exige que las cadenas de restaurantes muestren un icono especial junto a los platos del menú que contengan 50 o más gramos de azúcar.
Kennedy ya se ha hecho notorio entre la profesión hostelera, radicales, como la prohibiendo algunos colorantes alimentarios artificiales, y ha cambiado la percepción pública sobre aditivos e ingredientes como los aceites de semilla. Además, la pirámide alimentaria actualizada oficial, reduce la ingesta diaria recomendada de azúcar de menos del 10% de las calorías diarias, o sea a 10 gramos por comida.
Desde Miami ,Manuela Betancort

