Justo antes de que René Redzepi abriera su flamante pop-up en Los Ángeles con tickets de 1.500 dólares por comensal Julia Moskin, a primeros de marzo, como redactora del NYT y premio Pulitzer , se atrevió por vez primera, como periodista inviolable, a sacar a la luz la auténtica personalidad de un chef que ha pretendido ser referencia mundial en temas de cocina creativa de vanguardia-
El comportamiento de Redzepi con los miembros de su equipo, en especial pasantes y becarios, ha causado alarma entre la profesión vinculada a la alta gastronomía mundial y un tupido velo se ha querido correr sobre las presuntas atrocidades de este líder de la cocina escandinava, con el fin de que nada salpicara a otras celebrities
Tras los resultados de la encuesta a personal de Noma realizada por Moskin, un alud de comentarios de no entrevistados ha dejado al descubierto que la calidez no imperaba en ese restaurante que, incluso creó escuela de abusadores tal como declaraba el turco Nehret Çekirj vejado por sus superiores, por su origen y hasta por su bajo conocimiento de la lengua inglesa.
¿Se atreverán otros principiantes en restaurantes acreditados a denunciar-si se han producido- similares situaciones ¿Servirá el levantar de alfombra de Moskin para que nunca más se suceda algo parecido?
Desde New York ,Amara Davis

